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Madrid, 21 feb, Agencia Infancia Hoy.- Afirman que si desde el nivel inicial no adquiere el nivel de “Política de Estado” y responde a las necesidades actuales de la sociedad, las consecuencias a largo plazo seguirán siendo nefastas para el nivel cultural de los jóvenes.
“El problema es que en España la educación en el Sistema Público que va desde los 0 a los 6 años, una etapa que es esencial en la formación del futuro ciudadano y por tanto del valor que pueda añadir y devolver a la sociedad, no es la más adecuada ni tampoco está a la altura de las demandas sociales que hay que resolver”, destaca Héctor Díaz Reimóndez, Consejero Delegado de la red de escuelas Nemomarlin.
“¿Cómo se explica que una etapa educativa tan importante para el ser humano no sea desarrollada en el sistema público desde una perspectiva integral y no potencie una educación en valores desde la primera etapa?”, pregunta.
“Para nuestra red –afirma Díaz Reimóndez - la respuesta es clara: la formación gratuita que se debe esmerar en desarrollar física, afectiva, social e intelectualmente no cumple con esta función como debiera. De hecho el Ministerio de Educación indica que la escolarización a estas edades no es obligatoria por lo que sólo ofrecen soluciones parciales y esporádicas a una necesidad cada vez más clara por parte de la sociedad”.
A esto hay que sumar la diferencia educativa entre los centros públicos y los privados. “Mientras que en los primeros se tiende a dar asistencia a los niños (cuidar de ellos) en los segundos se va mucho más allá y siempre se ponen en práctica los modelos pedagógicos más innovadores y útiles para el desarrollo de los niños en esta etapa de la vida. De esta forma se consigue una atención personalizada y unos pequeños más formados. Un ejemplo son los clases de ingles para los bebés a partir de los cuatro meses”, completa Ana Gamo, Psicóloga especializada en atención temprana.
El 58% de los padres opta por una escuela privada ante la escasez de centros públicos y la poca flexibilidad horaria de los mismos. “La demanda de las familias para escolarizar a niños de estas edades es del 43%, pero sólo el 16,6% consigue una plaza en una escuela infantil. A esto hay que sumar el servicio demandado por parte de los padres: programas formativos, calidad de las instalaciones, calificación del personal”, dice Reimóndez. Esta escasez de vacantes provoca un problema aún mayor: muchos padres se ven obligados a llevar a sus hijos a centros alegales. “A pesar de que estos lugares están cada vez más perseguidos por la Administración Pública, lo cierto es que aún existen”.
(Infancia Hoy)
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